CONTRA LA GUERRA
Por Grupo Comunista Internacionalista

La guerra imperialista OTAN/Rusia, Ucrania/rusos, “nazis fascistas” /” comunistas”, fascismo/antifascismo…, es evidentemente parte, de la guerra del Nuevo Orden Mundial contra la especie humana.

Como lo son, hoy mismo, las guerras eternas/latentes en Bosnia-Herzegovina, y toda la ex Yugoslavia, los bombardeos y asesinatos de los ejércitos occidentales en Mali, en Somalia, en Yemen…, de Israel contra la franja de Gaza y otros territorios ocupados, del Estado Chino genocidando al pueblo uigur y/o la del Estado Birmano contra los rohinyá…

Incluso, en la región Ucrania/Rusia [1], la guerra imperialista, no comenzó ahora, ni tampoco cuando los escuadrones de la muerte y otras fuerzas paramilitares organizados por la OTAN, destruyeron el levantamiento social del proletariado de esa región, imponiéndose en el “nuevo” poder político “ucraniano”, transformando, con su brutal poder armado, el movimiento de revolución social en purísima guerra imperialista, militarizando toda la región, con banderitas y comandos nazis y leninistas ejecutando sin piedad, masacres racistas y genocidas. Estas son siempre parte del PLAN contra insurreccional de los ejércitos del ESTADO MUNDIAL. [2]

Frente a la misma, la humanidad y sobretodo, el proletariado en su lucha, no tiene más remedio que pelear, con todas sus fuerzas, para transformar esa guerra en revolución social, dirigiendo su lucha, en cada lugar a la derrota revolucionaria de “su propio Estado” (Gobierno o Estadito). Esa lucha de resistencia contra la guerra inmediata, es al mismo tiempo, lucha de resistencia al Nuevo Orden Mundial, que impone la plutocracia mundial, que impulsa, arma y lucra, con todas esas guerras.

La verdadera guerra social contra la guerra imperialista es al mismo tiempo, entonces, resistencia al PLAN macabro de la plutocracia mundial dirigido a despoblar la tierra. Resistencia al genocidio más gigantesco de todos los tiempos que se encuentra en pleno desarrollo, y que, al mismo tiempo que afirma su proyección de destruir, una parte importante de la población mundial, busca transformar a los supervivientes en seres domesticados, obedientes, sometidos…, soldados de su propia opresión y explotación.

En la lucha contra las guerras locales, no debemos olvidar ni un instante, los planes globales de la aristocracia financiera que pretende TERMINAR PARA SIEMPRE, con la verdadera comunidad humana, despedazando los seres vivos en individuos atomizados y concurrentes, en seres modificados genéticamente, controlados, intoxicados, digitalizados, miliqueados, inoculados, drogadictos de la farmacéutica, convidiziados [3], empantallados [4], supersticiosos del plandemismo, alcahuetes del confinamiento y el tapado de bocas…

Es decir, en verdaderos “dispositivos móviles”, conectados todo el tiempo, al cerebro central, digitado por Bill Gates y compañía, que organiza y ordena todo lo que nos queda para vivir desde el cotidiano, a la respiración, desde la alimentación a la medicamentación, desde el nacimiento al crematorio, desde el contacto con los otros (distanciación) al tapado de bocas, desde la pantalla al “amor”, desde el “trabajo” al “ocio” …

Por todo eso, no tiene ningún sentido llamar solo la lucha del proletariado de esa región “rusa/ucraniana “y/o llamar, solo a los habitantes y soldados de uno y otro frente (¡incluyendo la producción material, evidentemente!) [5]

El derrotismo revolucionario, es mundial, o es, mentiroso y falluto. ¡Y termina por servir a la defensa nacional del otro campo imperialista!

El derrotismo revolucionario, sino parte del derrotismo de todos los Estados y del Estado mundial, no tiene sentido. Menos tiene que llamar al “derrotismo revolucionario” en una sola región y dirigido a “los soldados rusos” y a los “soldados ucranianos”.

Esa posición, de llamar a la derrota en Rusia/Ucrania, en vez de promover la lucha internacionalista del proletariado, que hoy resiste al NUEVO ORDEN MUNDIAL, con de diferentes formas en más de 100 países, liquida la perspectiva revolucionaria.

La guerra interfrontera, no es una guerra entre países o “estados”, como pretenden hacernos creer los medios, sino más bien claramente una Guerra contra la Humanidad. Quienes pretenden reducir el “derrotismo” a los proletarios en Ucrania y en Rusia y/o a los soldados de esos países, los deja totalmente descolgados del internacionalismo proletario contra el Nuevo Orden Mundial. Esa posición en vez de ser “derrotista revolucionaria “, es, a pesar de las más o menos correctas y las declaraciones rimbombantes sobre el “derrotismo revolucionario”, parcial, castrante, sumisa…. Sirve a la implantación del Nuevo Orden Mundial en la medida en que esas guerras forman parte del OCULTAMIENTO MEDIÁTICO, DEL ATAQUE TOTALITARIO del Gobierno de la “Nueva Normalidad”

Claro que, en las guerras interimperialistas, es importante denunciar el carácter criminal de ambos bloques en las masacres de la población. En este caso (Rusia/Ucrania), no perderemos el tiempo en agregar informaciones, ambas “fracciones” parecen las mismas de la segunda guerra, los nazis y los estalinistas, ayer aliadas luego oponiéndose, pero siempre compitiendo a quien es más represiva, criminal y asesina. Preferimos insistir aquí, en que ambas fueron y son parte del mismo PLAN MUNDIAL de ataque contra la humanidad.

Esas guerras y esos “frentes” son parciales geográficamente y por lo tanto, centrar la respuesta a la misma, oponiéndose solo al Estado Ucraniano y Ruso, parcializa geográficamente la lucha. Sobre todo, aquellos que ni siquiera recuerdan que, la lucha en esos frentes de guerra (productivos y militares), ¡es la misma lucha que llevan adelante los proletarios contra la DICTADURA MUNDIAL en Canadá, los Chalecos Amarillos en decenas de países, los proletarios en Guadalupe, Martinica…y/o Marsella o Torino…!

El dominio absoluto, a nivel de manipulación mediática, de la guerra Rusia/Ucrania, con relación al Circo covid, es también parte de Guerra Mundial contra la humanidad. De un día para el otro, decidieron que solo eso es importante, y las primeras planas son ocupadas por generales y coroneles en vez de “expertos” y “médicos”, pero el TERRORISMO ESTATAL es siempre el mismo. Como la manipulación plandémica va quedando cada vez más en evidencia y confirmando que lo de sanitario fue solo un pretexto para LA DICTADURA, para seguir afirmando ésta, declaran que “la pandemia se está terminando” y concentran todo el TERRORISMO GUBERNAMENTAL EN LA GUERRA. En ese sentido esa Guerra es fundamentalmente un ejercicio militar de diversión que hace el Gobierno mundial, para continuar el ataque contra la humanidad.

Por eso centrar la respuesta, en un supuesto “derrotismo revolucionario” que hable solo de esa guerra que, mediáticamente nos impone el poder, como si ahora fuese lo más importante de todo, además de parcializar más la lucha, la castra en su verdadera PROFUNDIDAD PROGRAMÁTICA CORPORAL, VITAL, ENERGÉTICA, COMO COMUNIDAD DE LUCHA. El “derrotismo”, sin enfrentar en lo cotidiano a la guerra social contra la humanidad, sin contraponerle la comunidad de vida y lucha en todos sus aspectos, es solo una variante del politicismo socialdemócrata.

La única posición revolucionaria frente a la guerra parcial, es denunciar como lo que es, un capítulo más de la GUERRA GLOBAL MUNDIAL que, el ESTADO PLANETARIO, ha declarado, social y políticamente, contra la humanidad; que las masacres visibles y declaradas que incluye la guerra que se publicita en los medios, son solo una parte de la DICTADURA GENOCIDA, DOMESTICADORA Y TRANSHUMANISTA, que se encuentra en pleno desarrollo.

El miedo como sistema de control, el sensacionalista terror mediático se mantiene y se refuerza pasando del covidcircus a la “guerra que viene” y “el planeta se está quemando” y viceversa...

EL PLAN genocida, basa su estrategia permanente en el sistema de TERROR mediático, crear miedo, cuanto más miedo mejor, en que el CHOQUE de terror sea cada vez más fuerte. Es el ABC de GOBERNAR POR EL CAOS, de la manipulación de cerebros y masas de proletarios encandilados por las pantallas mediáticas, creando consensos, utilizando técnicas de control mental y propaganda. Miedo a la destrucción del planeta (“para salvar al mundo hay que despoblar la tierra”), religión del calentamiento global y el cambio climático, terror a la propia vida que estamos obligados a “sacrificar” para evitar la catástrofe climática. Miedo al “terrorismo” que crean ellos mismos, miedo a los virus que ellos publicitan, creación de enfermedades y pandemias, cuya única existencia es ideológica y propia de LA RELIGIÓN “científica medical”. Miedo provocado deliberadamente para someter, controlar, justificar la omnipresencia policial, distanciar, destruir lazos, reventar solidaridades y luchas, tapar la boca, confinar, inocular….

EL “derrotismo revolucionario” localista y acrítico, de la DICTADURA del Nuevo Orden Mundial, no es ni revolucionario, ni derrotista, sino que, como todo “derrotismo” bilateral, puede ser utilizado por el campo contrario, y servir a la defensa nacional de cualquiera de los dos lados. Eso, se parece demasiado al derrotismo socialdemócrata y particularmente al bolchevique, que desde su origen sirvió y fue instrumentalizado por el Estado Mundial.

No olvidemos que la Contrarrevolución Rusa y Mundial fue un modelo perfecto de transformación de la energía revolucionaria contra la guerra mundial, en derrotismo parcializador con pretexto revolucionario (socialoportunismo), a servir a los sucesivos campos de la guerra imperialista, para luego, terminar siendo la Gran Alianza bolchevique por la represión y la contrarrevolución mundial. Su formalización “mundial” fue precisamente la Tercera Internacional…, que se monta al proyecto internacionalista del proletariado revolucionario para terminar declarando en su nombre, la renuncia a la revolución, la adopción del programa del centrismo socialdemócrata (en los primeros Congresos) y transformándose en la mayor fuerza de desarme y liquidación de la autonomía revolucionaria de todos los tiempos.

¡Eso fue exactamente lo que hizo Lenin, sus bolcheviques y su partido, la Socialdemocracia! Logró financiamiento, inmunidades y viaje protegido, vendiendo ese derrotismo “revolucionario” al lado alemán (para lograr el derrotismo ruso), y luego, a los banqueros de la City y de Wall Street (para lograr el derrotismo de los alemanes). Como partido de intelectuales burgueses para la clase obrera (como decía Lenin/Kautsky), cumplió su objetivo central: masacre sistemática del proletariado en toda la región y desarrollo del capitalismo en Rusia/Unión soviética, en base al trabajo forzado y los campos de concentración. Fue LA MAYOR CONTRARREVOLUCIÓN DE LA HISTORIA.

El derrotismo “revolucionario” que solo denuncia la guerra, como interfronteras o interimperialista y/o de frentes opuestos, olvida que estas son PARTE de una GUERRA MUNDIAL CONTRA LA HUMANIDAD. Sus perversas prácticas, de movilización, confinamiento, tapado de bocas, inoculación, encierro, “quédate en tu casa”, distanciación entre humanos, protocolos medicales tóxicos (y en muchos casos directamente criminales) …constituyen el centro del PLAN aristocrático de destrucción de la vida humana.

La concepción que encara el derrotismo como interfronteras y considera que se es más derrotista por dirigirse al proletariado de cada país, es el resultado de una concepción socialdemocrática, leninista (¡no es por casualidad que las Internacionales eran federaciones de partidos nacionales y en última instancia localistas y nacionalistas). Al no entender el capital como globalidad, al dinero y a la plutocracia como su esencia histórica, no puede tener otro discurso ideológico que reducir la explicación de las guerras imperialistas como si fuesen únicamente interimperialistas y fruto de la competencia. ¡Es el enfoque del socialoportunismo y, por supuesto, el de Lenin en su “El Imperialismo fase superior del capitalismo…!

La crítica de la economía, la crítica del valor valorizándose, entiende, por el contrario que el fundamento de las guerras “imperialistas”, no es la competencia, sino el capital total; que aunque cada fracción del capital piense solo en enfrentar y destruir sus competidores comerciales y militares, ambas fracciones realizan el interés global del capital, tanto al transformar las luchas sociales en guerras de renovación del capital mundial, o si se quiere la destrucción, en la guerra, de fuerzas productivas (incluyendo seres vivos) realiza una función indispensable del capital mundial…

Tanto la fracción que gana, como la que pierde, benefician al capital global que aumentará su ciclo reproductivo (crisis, guerra, destrucción, reconstrucción, amplificación…) y también al capital por excelencia, al CAPITAL DINERO, al DINERO COMO CAPITAL BANCARIO que, termina acumulando valor por toda destrucción y reconstitución, apropiando plusvalía de ambas facciones enfrentadas y cobrando réditos por la emisión y la usura que la guerra permite. Así se forjó la plutocracia y la aristocracia mundial, esa es la historia misma del capitalismo.

Como decían los clásicos: la guerra es la esencia del capitalismo, el capitalismo siempre gana en la guerra, porque los fabricantes de armas y los banqueros son los verdaderos gobernantes del capitalismo.

La concepción del derrotismo “revolucionario” país por país, olvida que más allá del capital contradictorio, competitivo, en guerra fronteriza…, existe, además del capital global, el capital por excelencia, la PLUTOCRACIA, el gobierno del capital. Es decir, el poder del dinero mundial, concentrado en los emisores de dinero, los bancos centrales, los fondos de inversión, que como los productores de armas (premios Nobel) y mercaderes de muerte a través de todo el mundo, ganan siempre, gane quien gane en las guerras locales de fronteras y de frentes.

En efecto, mientras que desde el punto interburgués, el proletariado derrotista siempre puede ser manipulado por el otro bloque burgués (el derrotismo de un bloque lleva al triunfo del otro), y los burgueses industriales, agrícolas y “de servicios” pueden resultar liquidados, para siempre por la destrucción de los medios de producción de su propiedad, desde el punto de vista del dinero, del capital a secas, el capital gana siempre en todas las guerras.

La fracción que controla el dinero, los bancos y la emisión monetaria es quien gana siempre, sea cual sea el resultado de las guerras. Es lógico entonces que esa fue la fracción que empujó a todas las guerras, territoriales, por materias primas y mercados, para extender sus propiedades, que incluso forjó el sistema capitalista mundial de arriba abajo y en todas las latitudes del planeta. La dominación del dinero como capital y de conformación del sistema capitalista mundial, se origina no hace cientos, sino desde hace miles de años.

EL CAPITAL DINERO, es la esencia de todos los otros, su principio histórico (antes se hablaba de 2 a 4000 años, hoy de entre 7000 y 50.000…), su dirección absoluta, la dominación de los todos los modos de producción inmediatos “esclavitud”, germánicos, “asiáticos” …, hasta la conquista del mundo imponiéndose como sistema mundial chorreando sangre y lodo por todos los poros… Los capitales particulares como el capital industrial o agrícola, son solo metamorfosis de la forma valor, son el soporte (producción de valores de uso) … No olvidando además que, las formas actuales de producción de valor por los bancos centrales, la “flexibilización cuantitativa” confirma que, el valor ha hecho totalmente abstracción del trabajo. La producción material y la vida misma de la enorme mayoría de seres humanos, es totalmente prescindible para el capital financiero. Es por eso que hoy pueden decir en voz alta, lo que antes solo sostenían las facciones aristocráticas y maltusianas en las sombras: "Para salvar al planeta hay que reducir la población”, “cuanto menos vidas mejor”, cuanto menos vida en cada “ser humano” (aislamiento, domesticación, limitación del consumo, austeridad, encierro…) mejor se portarán las finanzas del mundo. La bancocracia no necesita tantos humanos, la plutocracia mundial no requiere trabajo. El capital mundial se valoriza eliminando trabajo y produciendo ilimitadamente signos de valor. El “valor trabajo” es una reminiscencia fetichista de la economía política burguesa, particularmente tenaz en la religión “marxista leninista”. Solo ellos siguen repitiendo que hay que sacrificarse por la economía nacional…, que “el trabajo es el que permite el progreso”. No olvidemos que la máxima sabiduría de la economía burguesa ha sido coronada con los planificadores estalinistas repitiendo la consigna de sus jefes históricos: “el mayor capital es el ser humano”

¡Bien baja e inmunda es la condición humana según Lenin, Stalin, Stajanov… ¡

¡Por eso el Bilderberg, sus Foros mundiales, sus planes y programas, sus fundaciones filantrópicas y organizaciones subalternas (ONU, ejércitos, OMS, medias, policías…) acuartelan y confinan, suspenden la producción y los servicios, los viajes y los encuentros, los placeres y turismos…y en general todos los valores de uso… ¡Mientras los otros pierden capital con todo eso, que se cierra, que no funciona, los poderosos igual acumulan cada vez más valores y siguen aumentando la tasa de explotación! Por eso mientras los pequeño y mediano burgueses, propietarios del boliche de la esquina o del gran almacén de la ciudad protestan y hablan de la crisis del capitalismo, ellos saben al contrario que todo lo que cierra y quiebra, no es la crisis, sino al contrario la superación de la crisis. Ello aumenta el beneficio de los pocos que reciben el dinero gratis repartido por los Bancos Centrales importante, al mismo tiempo que se hambrea y extermina a los muchos, a “los comunes”. Cuanto menos trabajo, más plusvalía, más producción de valores por los bancos emisores y hacia el dominio de los fondos de inversión que controlan el mundo (efecto Cantillon). La disminución de la plusvalía industrial, agrícola, de los servicios, es SÚPER compensada, por el aumento de tasas e impuestos a los combustibles (en nombre del cambio climático), a todos los usos y valores de uso, al paseo, a la diversión, al transporte para ir al trabajo y a la escuela.…

Esa dirección histórica del valor valorizándose a través de los siglos, que los revolucionarios enfrentaron y denunciaron siempre, como PLUTOCRACIA y/o ARISTOCRACIA FINANCIERA, dirige con mano de hierro el capitalismo mundial, desde su origen “prediluviano” a la actualidad. La misma está constituida hoy por los bancos centrales, los fondos de inversión… y sobre todo por la centralización y organización política / militar / propagandista…, de esas fuerzas (de esos propietarios privados, o mejor dicho de esos valores históricos personificados en personas y sectas de todo tipo), como GOBIERNO MUNDIAL EN LAS SOMBRAS.

Aunque vayan cambiando los personajes, de esa plutocracia y la misma, se renueva permanentemente, ha mostrado una continuidad infernal, tanto es así que, las sectas y familias de hace muchos siglos se encuentran hoy en la CABEZA del orden mundial que ayudaron a crear. Y se pueden probar continuidades sacrificales, simbólicas y mántricas, ligadas a la consagración del dinero como dios “ojeando” (el ojo que ve todo), con la constitución mundial del capital, con sectas judaicas, masones, jesuitas…desde hace 200, 400 años…y hasta mil…o 5000 años, según investigaciones actuales. El ejemplo, por excelencia es el de la Familia Rothschild, que desde la “revolución francesa” controla la emisión monetaria de Europa y América; control asegurado durante tantas generaciones gracias a colocar al frente de los bancos centrales de cada gran capital a un hermano, primo o sobrino.

Dicha dinastía plutocrática patrocinó e impuso los grandes generales de las guerras imperialistas, monarcas y príncipes, generales y banqueros e incluso “revolucionarios” como Napoleón y Lenin, que organizaron las masacres contrarrevolucionarias más grandes de sus respectivos siglos. Esa plutocracia familiar, sectaria y racista, hasta autodefinirse como “el pueblo elegido”, la “raza superior” y/o “los iluminados”, ha armado a los dos lados de todas las guerras, incluyendo las 2 últimas “guerras mundiales”.

La concentración de la fortuna más grande de la historia del capital mundial (en los bancos centrales, bancos comerciales y fondos de inversión), nunca tuvo su base en la producción material sino en el capital dinero, nunca en la producción de valores de uso humano sino en su destrucción.

Ese mismo capital financiero que dirige el mundo, esa misma plutocracia histórica y hasta esa misma dinastía de elegidos e illuminatis son los que dirigen hoy la GUERRA CONTRA LA HUMANIDAD. ¡Y también los que dirigen la guerra Rusia/Ucrania!

No es por casualidad que, los gobiernos rusos y ucranianos aplicaron a rajatabla la GUERRA CONTRA LA HUMANIDAD declarada con pretexto pandémico, formalmente ordenadas desde las Naciones Unidas y la Organización mundial de la Salud, pero por supuesto decididas en el Foro Económico Mundial y más precisamente en su cúspide el Club Bilderberg.

Por eso hoy, como ayer, los revolucionarios llamamos a la lucha CONTRA EL CAPITAL Y EL ESTADO MUNDIAL, contra el Plan genocidario elaborado por la PLUTOCRACIA QUE DOMINA EL PLANETA.

Como siempre, afirmamos la necesidad del derrotismo revolucionario, no en tal o cual guerra o país, sino luchando en todas las regiones del mundo contra, “su propia” burguesía y “su propio” Estado, que a pesar de todas sus contradicciones y “guerritas” están unificadas en aplicar, la dictadura genocida para crear el Nuevo Orden Mundial.

Grupo Comunista Internacionalista

2 de marzo de 2022

[1] La manipulación mediática es tan grande que, hasta los términos “Ucrania/Rusia”, invasión/defensa, frontera/región autónoma, paz / guerra… esconden la realidad histórica de la población de esa región en vez de explicarla. Ninguno de esos términos obedece a la vida real de la gente de esa región conviviendo en esa parte del planeta, sino a enfrentamiento entre potencias capitalistas e imperialistas, destruyendo y usando gente como ganado. Ninguna de las categorías de la guerra organizada y mediatizada por los poderosos del Nuevo Orden Mundial, hacen referencia a la humanidad resistiendo a la guerra y la opresión (como por ejemplo fue la Makhnovtchina), sino a la guerra perpetua entre fracciones capitalistas (nacionalistas, “rusos blancos”, nazis, bolcheviques, ejércitos occidentales, escuadrones asesinos impuestos por los imperios…), todas criminales y genocidas.

[2] No olvidemos que, fue exactamente así, que, en España en la década del 30, el capitalismo mundial enfrentó a la revolución social, imponiendo frente a la real polarización de clases, la polarización fascismo/antifascismo. Qué, como hoy también impusieron esa “guerra” frente a la social, por medio de la acción directa de fuerzas militares y comandos armados en diferentes latitudes (como Rusia, Marruecos, Londres y México.) para organizar masacres sistemáticas contra la población civil y sobretodo contra las minorías revolucionarias que llamaban a la revolución social. Las casas de torturas, el bombardeo aéreo, el secuestro y asesinato de la gente fue la carta decisiva de leninistas y franquistas… para exterminar revolucionarios y diezmar a la población, fueron esas las armas prácticas del fascismo/antifascismo para hacer triunfar LA GUERRA IMPERIALISTA. ¡ES MUY PARECIDO A LO QUE QUIEREN HACER HOY!

[3] Dícese del que profesa la religión del virus contagioso, adhiere al credo sanitario de la OMS, acepta la “distanciación” y se acopla a la televisión, se tapa la boca a simple pedido o cartel, se queda sin laburo y come más mierda que nunca, porque “salir y ver gente solo sirve para contagiarse”, pero…no sale a protestar, porque sabe que “no hay culpables”, porque eso es típico de las “pandemias del capital” y que, solo protestan los “negacionistas”, “antisemitas” y “conspiracionistas”…No, no quiere decir que el consenso sea ya: “hay que vacunarlos a todos, a las buenas o a las malas”. ¡No todos los que profesan esa religión quieren la solución represiva!

[4] Como con “covidistas” y “covidiziados” …estas palabrejas, raras y cambiantes, fueron creadas en función de las necesidades de la lucha, tanto en las ollas populares, como en las barricadas frente a quienes adhieren a la religión PLANDÉMICA del poder y la represión, desde México a España, desde Argentina a Nicaragua. Se usa “covidista” por ejemplo frente a quienes creen que los males vienen, NO de un ataque estatal, policial y militar contra los barrios pobres, sino de un “virus” real” y/o “inventado por los chinos” que provocaría enfermedad y muerte. “Covidiziados” hace referencia a quienes adhieren más globalmente al conjunto religioso oficial y las consecuentes de medidas represivas, y busca justificarlas, como hacen los grandes medios de propaganda. “Apantallados“, que pudiera querer decir, quienes no usan pantallas, se usa en algunos barrios, para referirse a quienes precisamente se guían sólo por éstas (incluyendo claro está los grandes medios televisivos y demás pantallas “inteligentes”), que “creen solo, en lo que sale en televisión”, “que se dejan lavar el cerebro..., por los medios creados para ello”. Se asume a esas “personas”, como encarnación misma del poder, porque transmiten todo lo que el poder dice: “¿no ves que parece el canal oficial, repite lo mismo que dijo la televisión ayer de noche”, ¿“no ves que hasta lo dice como si fuera el comunicado oficial anunciando las medidas sanitarias”? Aunque suene feo, también hemos escuchado hablar de “avacunados”, “apantallados” para referirse a quienes les han inoculado tanto, que se les pegan los celulares al cuerpo, a los que emiten una dirección Mac y a los que, se dice que, “les han inyectado el chip de la conexión permanente… a la pantalla”, “son los loros y alcahuetes del comité de científicos”.

[5] Ver, por ejemplo: T?ÍDNÍ VÁLKA / GUERRA DE CLASES - 24 de febrero de 2022 ¡Proletarios en Rusia y en Ucrania! En el frente de producción y en el frente militar..., que criticamos en detalle, en otro artículo, que publicaremos pronto. Aquí, no entramos en detalles sobre el mismo, sino que exponemos nuestra posición, contra todos aquellos que pretenden distanciarse de los dos lados de la guerra, SIN DENUNCIAR, ese episodio local, como PARTE DE LA GUERRA, del GOBIERNO MUNDIAL CONTRA LA HUMANIDAD.